15 jun. 2011

PARA TODAS!



LA PROMESA
(Fragmento)


-¿Qué preferís: que te quieran o querer?-
interrumpio Leandro.
-Querer- respondió Irene.
-Quereme, entonces.
Echada sobre la cama, Irene volvió a
abrazar a Leandro. Este la besó apasionadamente:
siempre que nombraba  a Gabriel sucedia lo mismo.
Leandro necesitaba que Irene amara a otro ser que no fuera él mismo para interesarse un poco en ella.
Es tan abrumador ser amada con exclusividad.
-¿Te sigue siempre?
-Debe estar en la esquina. No me atrevo a salir -contesto Irene-. ¡Es muy chica pero se da cuenta de tantas cosas! (...)
No te olvides cerrar la puerta y dejar la llave en la maceta del patio. Tengo que irme.
-¿Ni un beso me das?- suspiro Irene.
-¿No te besé bastante?
-Cada uno de tus besos es un sueño.
Nada parece verdadero. Como en el fondo del agua te abrazo y dejo de existir. Después, cuando estoy sola, sigo sin existir, pero de un modo desagradable.
Al decir esa frase Irene sintió que habia destruido la importancia de sus sentimientos, y la habia destruido.
¿Para qué explicarlos? Oyó la voz de Leandro con amargura.
-Nunca dejaras de ser sentimental. ¡Qué lástima!

Silvina Ocampo.

3 comentarios:

Acicalada dijo...

Una grosa Silvina! "Es tan abrumador ser amada con exclusividad."
Y yo que la había descartado hace tiempo porque sus cuentos me parecieron "crueles".
Gracias Panambí! Bienvenida al mundo bloga!!!

Jes dijo...

Soy tan pobre que sueño con besos

Hermosa elección...

ramífica dijo...

beautiful ...
sos tan espectacular que no podés ser mía nada más
"quereme, entonces".